CHA considera que es necesario dejar de dar “palos al aire” con el Seminario de Huesca y actuar sin dilación

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CHA apoya la necesidad de actuar con premura en el Seminario de Huesca, ya que la situación de deterioro y abandono de este edificio cedido a la Universidad de Zaragoza por su actual propietario, el Ayuntamiento de Huesca, no puede alargarse en el tiempo. 

CHA-Uesca ha solicitado copia del informe redactado por los técnicos municipales relativo a la propuesta de usos del edificio del Seminario presentado en forma de power point al Patronato del Estudio General de Huesca el pasado 20 de marzo, “porque la falta de transparencia a la que nos tiene acostumbrados el Equipo de Gobierno Municipal ha vuelto a repetirse, y nos gustaría creer que estamos ante una voluntad real, seria y reflexionada de poner en valor este patrimonio de todos, con el esfuerzo coordinado de todas las administraciones, pero de momento nos encontramos con mucha falta de concreción, cuando lo que se necesita es lo contrario porque es hora de dejar de dar palos en el aire”, afirma el coordinador de CHA-Uesca, David Félez. 

Para David Félez, “hay que analizar en profundidad y abrir a la participación ciudadana una medida como es derribar 5.500 metros cuadrados de un inmueble de 7000, que dejaría en pie solo la iglesia de la Santa Cruz del siglo XV y la parte de la fachada que hace esquina puesto que cuentan con medidas legales de protección, y es necesario repensar los criterios conservacionistas que deben de ir más allá de las partes de edificio que están protegidos, como hasta la propuesta técnica recoge para salvar del derribo el patio interior del siglo XIX, sin olvidar la existencia segura en el subsuelo de restos arqueológicos”. 

Hay que ser consciente de que rehabilitar en su integridad un inmueble de 7.000 metros cuadrados en un espacio total de hasta 16.000 supondría más de 14 millones de euros, algo que evidentemente no es posible en estos momentos de precariedad económica de las arcas públicas, pero ello no debe ser un freno para no intervenir con inmediatez, dotando de contenido a un edificio que además de prestar servicio a la Universidad de Zaragoza, albergando una biblioteca de investigación y la sede del vicerrectorado, puede albergar en sus 2.000 metros cuadrados de patio un aparcamiento para visitantes y prioritariamente para los habitantes de esta parte del casco antiguo, instalando aquí el albergue juvenil con el que no cuenta la ciudad que complementaria la necesaria oferta de vivienda en régimen de alquiler enfocada a estudiantes y gente joven principalmente.