CHA pide al Alcalde que deje de hablar del pump track cuando sabe que lo que se ha hecho es una pista recreativa cara y peligrosa

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Sonia Alastruey, coordinadora de CHA-Uesca muestra su preocupación “ante la errónea ubicación de esta instalación, en pendiente y rodeada de árboles, con materiales inadecuados, todo ello está provocando ya accidentes que mucho nos tememos que acabarán siendo más graves de los ocurridos hasta el momento”

CHA-Uesca considera una irresponsabilidad que el Alcalde nos “venda” una pista de pum track, cuando lo que diseñaron los técnicos municipales por encargo del equipo de gobierno, fueron cinco circuitos en uno de asfalto, para bicicleta y patines, de uso recreativo, por un valor de 107.569 euros, nada que ver con un circuito de pump track.

El Alcalde de Huesca sabe por los técnicos que un circuito de pump track requiere una superficie plana porque se trata de circuitos que se pueden recorrerse en bicicleta, monopatín, patines o patinete sin necesidad de dar pedales o impulsarse con el pie, empleando simplemente la inercia adquirida en los saltos y peraltes del circuito y la propia habilidad de los usuarios.

Y es que ni en el título del proyecto aparece la palabra pump track porque no lo es, pero el Equipo de Gobierno llega a incluir esta denominación hasta en las tasas municipales cuando habla de “reserva del espacio público destinado a pista de pump track por parte de entidades sin ánimo de lucro, media jornada 200 euros y jornada completa 400”.

Sonia Alastruey, coordinadora de CHA-Uesca muestra su preocupación “porque usuarios de esta instalación y amantes de las dos ruedas nos han alertado de la peligrosidad de la misma, ya que se ha ubicado no solo en pendiente sino también rodeada de árboles, cuando este tipo de infraestructuras requieren de zonas libres de obstáculos”.

“En resumen, el Equipo de Gobierno Municipal encarga realizar una zona recreativa para bicicletas y patines sabiendo que esa ubicación no permite la ubicación de un pump track, y se gasta bastante más dinero de lo que cuesta una instalación homologada que encima resulta peligrosa para los usuarios por los materiales utilizados y la existencia de obstáculos a lo largo del recorrido”, explica Alastruey.

Aínsa, 80.000 euros, Binéfar, 35.000 euros, Castejón de Sos, 81.000 euros, Villanúa, 60.000 euros…cuentan con pistas de pump track diseñada por empresas especializadas, la segunda ciudad de Aragón no porque el equipo de gobierno se obcecó con una ubicación que lo hacía imposible. “Otra chapuza y otro despilfarro de dinero público del Equipo de Gobierno que capitanea el Alcalde Luis Felipe”, concluye Alastruey.