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05/07/2018

CHA califica de "excluyente" la decisión del Parlamento Europeo sobre la reforma la ley electoral

Miguel Martínez Tomey, responsable de Asuntos Europeos de CHA: "Fijar un umbral mínimo de votos supone un claro retroceso democrático, dificulta la representación de las minorías y excluye, directamente, la posibilidad de que Aragón tenga por sí misma voz y voto propio".

La Eurocámara aprobó ayer miércoles, 4 de julio de 2018, una reforma de la ley electoral para las elecciones europeas, claramente excluyente, a juicio de CHA, para las minorías políticas. "Aragón sale claramente perjudicado porque con esos porcentajes que se pretenden resulta estadísticamente imposible tener representación directa en el Parlamento Europeo ", afirma Miguel Martínez Tomey, responsable de Asuntos Europeos de CHA. 

El texto aprobado ayer propone que los Estados de la UE cuya representación supere los 35 escaños -caso de España-, deban fijar un umbral mínimo de votos de entre el 2 y el 5% para que un partido obtenga un diputado en las elecciones europeas. "La decisión puede ser más grave todavía y está en manos del Gobierno de Sánchez, pero sea cual sea la decisión definitiva es evidente que estas barreras electorales son perjudiciales para fomentar la participación y comprometerse en la vida política Europea", afirma Tomey. "¿Cómo vamos a hacer de Europa un proyecto conjunto y compartido con estos muros políticos que se construyen dentro de la propia Unión?", se pregunta el responsable de Asuntos Europeos de CHA. "En lugar de sumar compromisos y abrir puertas a la participación se fijan límites a la representación. Europa está en una deriva política que votaciones como la de ayer tienden a aumentar", afirma Tomey. 

Recordamos que, por ejemplo, con este límite, en las pasadas elecciones de 2014, la coalición Primavera Europea, con Compromís, Equo y Chunta Aragonesista entre otros partidos, no habría obtenido escaño de haber estado entonces la ley en vigor, dado que se alcanzó un total de 1,92% de votos. "300.000 personas, 300.000 votos que se hubieran quedado sin voz y voto en Europa", concluye Tomey. 


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