Opinión

Comunicación

05/10/2018

Nuevo curso, nueva oportunidad

Antonio Angulo Borque

Por Antonio Angulo Borque

Vicesecretario Territorial del Área Metropolitana de Zaragoza

El último y decisivo comienzo del curso político, dentro de la IX Legislatura, nos deja en Aragón una cuestión transcendental, desde mi punto de vista, a la que desde la buena política, vieja o nueva, se debería dar respuesta si queremos que la ciudadanía considere de utilidad la labor de sus representantes, obligados como están a  resolver los problemas cotidianos y no a crear otros que por su vacuidad e intranscendencia, solo procuran la observancia del ombligo propio.

Estos tres años no han sido fáciles, si bien, desde una visión no sectaria, partidista o interesada, convendrán conmigo que desde el actual Gobierno de Aragón, formado por CHA y PSOE, se ha hecho un gran esfuerzo por revertir las políticas del gobierno del PP, que arrasó con todo lo que tuviera aroma a social, solidario o representara una visión humana y equilibradora del depredador sistema económico que padecemos.

No habría que traer aquí una relación exhaustiva del cumplimiento de los compromisos adquiridos por el gobierno PSOE-CHA, pues en cada rincón de este país hay alguna aragonesa o algún aragonés, que ha percibido personalmente: el incremento del gasto social (10.000 nuevos dependientes), en educación (20 % de aumento del presupuesto, nuevos colegios, escuela rural, recuperación de más de 1.200 docentes y 3.000 más en oferta convocada, y aumento considerable de becas de comedor y material) o en sanidad (reducción listas espera, 8.500 plazas de empleo, nuevos hospitales), así como, aun en el deseo de que la precariedad laboral y salarial sea barrida del mercado de trabajo, ha visto como el paro registrado ha disminuido más del 30% en estos tres años.

Y eso ha sido en buena medida por las políticas puestas en práctica por el Ejecutivo aragonés, impulsoras de un modelo basado en la innovación y la sostenibilidad. Podemos hablar, por ejemplo, de la presente y/o futura instalación de empresas en las Plataformas de Fraga, Teruel, Zaragoza y Huesca; del impulso a las energías renovables; del apoyo a la Agroalimentación, etc. Estrategia que mantenida en el tiempo, hará que el desempleo en Aragón llegue a ser residual.

Hay que hablar también del impulso definitivo que ha dado el Consejero Soro para que la reapertura de la Estación Internacional de Canfranc pueda ser una realidad, como lo es ya la rehabilitación, absolutamente respetuosa con su historia, de la explanada de lo Arañones.  También la aprobación desde su Departamento de la Directriz Especial contra la Despoblación, siendo hechos y no palabras, los dos millones y medio de euros que va a dedicar a esa difícil y complicada labor, en apoyo a proyectos de las administraciones locales y de los agentes sociales, en las zonas más castigadas por el abandono de sus propias gentes ante las negativas perspectivas para sus proyectos vitales.

Cabe destacar el importante incremento en las ayudas para el alquiler de vivienda, que ha hecho que miles de familias no tengan que traspasar la  amenazante línea roja de la exclusión. También su apoyo al Turismo, con la creación de un Plan Aragonés de Estrategia Turística, que ha contado con la absoluta complicidad del sector, lo que ha llevado empleo a muchas zonas rurales, procurando así el asentamiento de la población en numerosos municipios aragoneses. Y ello desde la decisión política de apostar por la sostenibilidad social y medioambiental y, sobre todo, la calidad del producto, haciendo que las propias aragonesas y aragoneses seamos  los mayores prescriptores de nuestra belleza natural, monumental y gastronómica.

Empezaba diciendo que desde la buena política, nueva o vieja, hay que dar respuesta a una importante cuestión para el futuro más inmediato de Aragón: transmitir desde la izquierda que es posible el entendimiento. Debemos ser capaces, como creo que se ha demostrado en el Gobierno de Aragón, de seguir gestionando desde la solidaridad, trabajando en las políticas que reclama la ciudadanía para el beneficio colectivo. Desde la humildad, reconociendo que no siempre se acierta, interiorizando que los recursos son limitados, pero poniendo todas nuestras energías para que el próximo gobierno sea de progreso y entendimiento. Es importante que desde la izquierda seamos útiles a la ciudadanía y así nos perciba, de lo contrario, todos los avances de la actual legislatura, serán revertidos.



Antonio Angulo

Secretario de Transparencia y Comunicación Interna del Consello Nazional de CHA

  

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