Opinión

Comunicación

28/02/2019

El 8M también tiene que luchar por las mujeres del medio rural

Isabel Lasobras Pina

Por Isabel Lasobras Pina

Secretaria territorial de CHA en Zaragoza

La situación de las mujeres en el medio rural es un asunto que todos los partidos políticos deberíamos tener presente en la agenda, pero con el firme propósito de ofrecer soluciones. La desigualdad o la falta de oportunidades de estas mujeres entorpecen su acceso al mercado laboral y terminan por abandonar sus hogares, dejan el lugar donde han crecido y donde han formado una familia. 

Si no conseguimos que las mujeres rurales participen en el mercado laboral, si no conseguimos su independencia económica o borrar la diferencia salarial, convertiremos el territorio en un erial, vacío y solitario, en un Aragón despoblado. 

Tampoco ayudan las históricamente deficientes comunicaciones, el inexistente acceso a la banda ancha y cobertura telefónica, la falta de guarderías, comedores escolares o la falta disponibilidad de pediatras. Todo esto lleva a todas estas mujeres a explorar otras alternativas, y terminan marchándose a las ciudades. Mujeres que ayudan a sus compañeros en su actividad agrícola o ganadera, mientras realizan las tareas domésticas, se ocupan de sus menores y también de sus mayores; en fin, trabajo doméstico no remunerado. Mujeres valientes, mujeres con rasmia, mujeres luchadoras, mujeres que necesitamos en el mundo rural para atajar la despoblación. 

Quienes nos dedicamos a la política debemos aplicar políticas solidarias y de futuro, llevar a cabo medidas para atraer a las mujeres y a los jóvenes a los pueblos; Por eso desde CHA, queremos garantizar los servicios sociales básicos para las familias, implantar el desarrollo de la nuevas tecnologías para mejorar el acceso al mundo laboral, promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, generar empleo de calidad y su integración en puestos de responsabilidad. 

Por eso, el 8M es un buen momento para que volver a visibilizar esta situación de la mujer en el medio rural y que los movimientos feministas reivindiquen los derechos de todas estas mujeres, para que dejen de ser o no se conviertan, en ciudadanas de segunda categoría. 

¡Viva la lucha de las mujeres!


Galería