Dragado y muerte de
nuestros ríos
Con fecha 29 de agosto
de 2005, la Secretaría General de la Comisión Europea comunicó a Chunta
Aragonesista que se ha admitido a trámite la queja presentada por esta
formación por la gravedad de los efectos medioambientales de las
operaciones llevadas a cabo en los lechos y en las riberas de los ríos
Arba de Biel, Arba de Luesia, Riguel, Orés y Agonías, de la Comarca de
las Cinco Villas (Aragón, España) llevadas a cabo por la
Confederación Hidrográfica del Ebro, en los términos municipales de Ejea,
Tauste, Gallur, Biota, Sádaba, Orés y Farasdues. El hecho de ser
admitida la queja en la Comisión Europea es una prueba de que existen
indicios de delito ecológico suficientemente importantes como para que
se haya abierto en Europa un expediente de investigación.
Antes de presentar la
Queja a la Comisión Europea y en pleno periodo de ejecución de las
obras, Chunta Aragonesista, por medio de su diputada Yolanda Echeverría
pidió explicaciones al Gobierno de Aragón en varias intervenciones en
las Cortes de Aragón. Preguntó por qué se habían comenzado las obras sin
el obligatorio de Impacto Ambiental y reclamó la paralización de las
mismas. Ante la negativa de paralizar las obras, la denuncia se trasladó
también al Congreso de los Diputados, donde José Antonio Labordeta
preguntó a la ministra de Medio Ambiente sobre los estudios de impacto
ambiental. La respuesta es un insulto a los ciudadanos. Dice
textualmente que “la Confederación Hidrográfica del Ebro en ningún
momento ha planteado trabajos de dragado en las citadas cuencas y que en
los 150 kilómetro de ríos señalados se ejecutarán puntualmente diversas
actuaciones de emergencia”
Las obras de dragado, que se han denominado de “limpieza”, de los ríos,
comenzaron el pasado 1 de febrero. El objetivo aparente era evitar
posibles inundaciones en el casco urbano de Ejea y otras poblaciones,
así como en fincas particulares situadas cerca del dominio público
hidráulico (alguna de ellas ocupándolo). Estas obras se ampararon en el
Real Decreto Ley 6/2004 de 17 de septiembre por el que se adoptan
medidas urgentes para reparar los daños causados por incendios e
inundaciones”. Así justificaron que se iniciasen los trabajos de
dragado sin proyecto de obra por parte de la CHE, sin Estudio de Impacto
Ambiental y sin condicionado técnico por parte de la Administración (INAGA),
este último se recibió en la CHE a los dos meses de haber comenzado las
obras con más del 50% ejecutado.
Sin embargo este Real Decreto tiene otro objetivo “la reparación de
infraestructuras (hidráulicas, forestales, carreteras, caminos…),
equipamientos e instalaciones que hayan sido afectados por los incendios
o inundaciones” y no el de llevar a cabo un dragado indiscriminado de
150 kilómetros de ríos, que es lo que se hecho por parte de la CHE.
Con una desfachatez propia de otros tiempos, además, se saltaron a la
torera otras normativas vigentes:
-
Directiva del Consejo de 18 de julio de 1978, relativa a la calidad de
las aguas continentales que requieren protección o mejora para ser aptas
para la vida de los peces afectando a zonas de interés faunístico.
-
Ley de Pesca de Aragón de 24 de febrero de 1999, que especifica que será
preceptivo el informe previo del Departamento competente en materia de
pesca.
-
Dictamen del Pleno del Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón,
sobre pautas de conservación y gestión de las riberas.
-
Catalogo Nacional de Especies en Peligro de Extinción y Catálogo de
Especies Amenazadas de Aragón –Decreto de 28 de marzo de 1995, del
Gobierno de Aragón- que enumera las especies de fauna sensibles a la
alteración de su habitat: que podemos encontrar en estos ríos; Lutra
lutra (nutria), Chondrostoma arcasii (bermejuela), especies de fauna
vulnerables: Barbatula barbatula (lobo de río) y de interés especial:
Cerambyx cerdo, Bufo bufo (sapo común), Mustela putorius (turón), Martes
foina (garduña), Meles meles (tejón), Geneta geneta (jineta)
Aunque con las actuaciones y protestas de Chunta Aragonesista, se
consiguió que la CHE no completara el 100% de la obra (se ejecutó un
70-80% de lo anunciado), durante la realización de los trabajos no se
respetó el condicionado de la DGA y se utilizó maquinaria pesada con la
que se eliminaron lodos y vegetación riparia. Así mismo la CHE, siguió
incumpliendo este condicionado al no revegetar la totalidad de las
orillas con plantas autóctonas y acometer la estabilización de los
taludes afectados y la restauración de los cauces y habitats acuáticos.
No es de extrañar que en el 2004 recibiese la Confederación Hidrográfica
del Ebro el premio CABALLO DE ATILA otorgado por Ecologistas en Acción.
Sin embargo la desfachatez y la hipocresía de esta institución no tienen
límites. El pasado día 6 de febrero leíamos en “El periódico de Aragón”
el siguiente titular: “La CHE endurece los castigos por causar
desperfectos en los ríos”. Regar de forma clandestina o talar veinte
árboles podrá suponer 30000 euros de multa. ¡qué sinvergüenzas! ¿a
cuanto equivale la multa de dragar y destrozar totalmente la ribera de
150 kilómetros de ríos?
Tenemos fotos impresionantes de las máquinas dentro del río arrastrado
los lodos y de la ribera destruida
En luCHA en defensa de la naturaleza y nuestro medio ambiente...
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