Luís Gállego
Nacido en Huesca en la primavera del 74. Casado con dos hijas. Diplomado en Relaciones Laborales por la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Huesca. Scout desde los 8 años.( ahora inactivo pero eso es algo que el tópico dice que se es siempre). Durante varios años representante del Grupo Scout Rafael Andolz en el Consejo de la Juventud de Huesca y en el Consejo Nacional de la Juventud de Aragón.
La Huesca ‘vivida’.
He nacido, crecido, estudiado y querido en esta ciudad. Me siento como una parte más de ella.
“El recuerdo que más perdura de la Huesca de mi infancia”.
Los recuerdos asociados a la infancia suelen ser siempre agradables. En ellos están la familia y los amigos que has ido conservando a lo largo de todo este tiempo
“Lo que suprimiría de aquella época y lo que conservaría si pudiera”…
Suprimir nada, que de todo se aprende. Conservaría esa sensación de jugar en la calle como en un sito agradable que no estaba invadido por tanto coche y que era el lugar natural donde uno debía estar.
Describe tu calle y tus juegos de la época
Más que calle los jardines de la avenida Martínez de Velasco y los campos que había donde esta ahora el palacio de los deportes. Daba la sensación de que vivíamos medio asilvestrados.
¿Cuáles son tus aficiones, tus ‘hobbis’?, ¿qué haces en tu tiempo libre?
Paseo, leo, escapo cuando puedo. Tiré la televisión con lo que tengo mucho más tiempo. Así que me dedico a ayudar a crecer a mis hijas y seguir creciendo yo.
Un color: Rojo (desde hace años y no por ser políticamente correcto.)
Un libro: “El libro de la Selva” de Rudyard Kipling (no el destrozo que hizo Disney) por formar parte del movimiento Scout, lo he leído muchas veces de niño. “La lluvia amarilla” de Julio Llamazares por la belleza y el dolor que transmite.
Una película: “Senderos de Gloria” de Stanley Kubric. Para ver la sinrazón de la guerra. “Un lugar llamado milagro” de Robert Redford (como director). Algo más divertida pero con mucho fondo.
Una música: Sabina, Ixo Ray, Celtas Cortos,...con mensaje.
Un viaje: Bien acompañado hasta al infierno.
Un nombre: Rafael Andolz como persona querida.
Una palabra: Un silencio si es necesario. No me gusta el ruido en ninguna de sus manifestaciones.
Un rincón de Huesca: El salto del Roldán, con buen tiempo se ve entera.
Háblanos de tu profesión…
Soy Diplomado en Relaciones Laborales. De mayor espero ser algo más divertido.
La CHA vivida…Llevo unos cinco años en Chunta.
Yo empecé enterarme de qué iba esto de la política, los partidos y las distintas administraciones cuando un tal Gomáriz se enamoró de Marco (el del sillón, no el del mono). Es de esas veces en las que piensas que no siempre tenemos lo que nos merecemos. Me volvió a pasar lo mismo con Aznar.
Como recuerdo más cercano el día en que Labordeta mandó a un lugar muy apropiado a unos parlamentarios que no merecían tal condición. Si lo dijo él creo que lo puedo reproducir: “Mierda”.