CHA consigue el compromiso del Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea para convocar una reunión tripartita España-Aragón-Europa en Bruselas con el objetivo de abordar el problema del lindano

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El responsable de Asuntos Europeos de CHA, Miguel Martinez Tomey, ha mantenido una reunión esta semana en Bruselas, en el Parlamento Europeo, con Daniel Calleja, Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, acompañado del eurodiputado Jordi Sebastiá de Primavera Europea, de la que CHA forma parte. 
“Fruto de esa reunión hemos conseguido el compromiso de concertar una reunión “tripartita” entre la propia Comisión Europea, el Gobierno de Aragón y la representación de España ante la Unión Europea para tratar sobre cómo acordar un plan actuación proporcionado a la magnitud del problema del lindano, en la que participarán las direcciones generales de Medio Ambiente, Agricultura y Política Regional de la Comisión, y con la opción de recabar fondos carácter extraordinario para el control y descontaminación del lindano en Aragón”, explica Tomey. 
La reunión se ha celebrado, a petición de CHA, tras la celebración del  13º Foro internacional de HCH y Pesticidas en Zaragoza, el pasado mes de noviembre, en el que el Director General no pudo asistir por problemas de agenda. De este modo Tomey ha transmitido directamente la problemática de la contaminación del lindano en Aragón, trasladándole esta propuesta de implicar a la Comisión Europea, al Gobierno de España y al de Aragón para abordar de manera conjunta el problema. 
El responsable de asuntos europeos de CHA le explicó al Director General del Medio Ambiente que la  “concentración tóxica que supone el lindano en Aragón actualmente es superior a la que está dispersa por los países de la antigua Unión Soviética”. Sin embargo la inversión que se está llevando a cabo desde las distintas administraciones públicas para controlar y descontaminar en Aragón es muy inferior a otra situaciones equiparables. De este modo por ejemplo en el Prestige se gastaron 700 millones en cuatro años, sin olvidar las enormes inversiones realizadas en Aznalcollar y Flix… 
“El caso de Aragón es dramático, también desde este punto de vista, ya que desde 1992 solo hay contabilizados 53,4 millones de euros de inversión sin que se haya resuelto el problema. Hay que dejar de poner parches y abordar decididamente la situación que tiene el río Gállego y su cuenca”. “Situación que todavía se hace más preocupante cuando comprobamos la distribución de estos escasos recursos: siete de cada diez euros los ha puesto el Gobierno de Aragón, dos el de  España y no procedente de la Unión Europea”, aclara Tomey. 
Todo ello sin olvidar que de los 9 millones de euros de inversión comprometida  para 2016, 5,5 son para obras abastecimiento agua a Villanueva de Gállego que realmente  formaban parte del proyecto cofinanciado por la UE de abastecimiento de agua de calidad a Zaragoza y su entorno que era obligatorio ejecutar y que, en principio, nada tenía que ver con el problema del lindano”. “Con tan insuficiente inversión estamos ante una auténtica “bomba de relojería que puede explotar en cualquier momento” cuando se produzcan lluvias torrenciales, crecidas inesperadas del río o posibles movimientos sísmicos…”. 
“El Gobierno de Aragón está financieramente exhausto y batallando prácticamente en solitario. Hay que tomar medidas ya. Hay que actuar para cambiar esta situación”, asegura el Responsable de Asuntos Europeos de CHA. “Y es lo que hemos conseguido transmitir directamente a la Unión Europea, en donde han reconocido que no eran conscientes de la magnitud de un problema que, entre otras muchas graves consecuencias, hará imposible que se cumpla la Directiva de Aguas en el río Gállego durante décadas. Tenemos que ser conscientes de la gravedad de la situación y este dato puede contribuir a lograrlo: un litro de lixiviado de lindano contamina mil millones de litros de agua, amenazando la cuenca del Ebro hasta el delta y directamente la salud  de más de 600.000 personas que viven en ese sector de la cuenca”. 
“Ahora hay que conseguir que este compromiso se cumpla y avanzar en una solución conjunta al problema”, concluye Martínez Tomey.