CHA realiza un balance de gestión del Presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Xavier de Pedro, ante su abandono del cargo

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CHA realiza una valoración, a modo de balance, tras anunciarse que el Presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, abandona su responsabilidad.

Joaquín Palacín, portavoz de CHA en temas ambientales: “El principal problema es que se ha seguido practicando la antigua, caduca y desfasada política del agua. No han sido capaces de renovar estos principios y ha provocado más problemas de los que ha sido capaz de solucionar”.

De entre ellos destacamos:

-El grave problema provocado con el deslizamiento de las laderas en Yesa, que ha supuesto un enorme despilfarro de dinero público.

-La falta de coordinación para gestionar adecuadamente la última riada del Ebro a su paso por Aragón, a lo que hay que añadir su intento de modificar la legislación vigente para intervenir agresivamente en el río, en lugar de reclamarse como defensor de una política del agua moderna. Ignorando el plan ambiental de la cuenca del Ebro en el que se recogían, de manera consensuada, toda una serie de iniciativas a desarrollar que no se han puesto en marcha.

-El problema del lindano que, a pesar de ser un problema que se remonta años atrás, también ha dejado en evidencia la capacidad de gestión de este responsable de la CHE, tanto a la hora de realizar actuaciones con el Gobierno de Aragón, como a la hora de informar con claridad y transparencia y en la ausencia, a estas alturas, de un convenio con plazos e inversiones para actuar contra la contaminación en el río Gállego y sus afecciones.

-Su “ausencia” en el “debate sobre el fracking”, como “voz autorizada” en defensa de la calidad de las aguas que pueden verse amenazadas por esta práctica de fractura hidráulica.

-La falta de contundencia para resolver el problema que se cierne en las comarcas del Aranda y de la Comunidad de Calatayud por los trabajos de la mina de Borobia, con afecciones importantes para los ríos de la zona.

-El empecinamiento en el embalse de Biscarrués, obviando todas las opciones que serían una alternativa beneficiosa para todas las zonas, así como el impulso dado a otra propuesta que cuenta con enorme rechazo social en el Bergantes.

-El “desastre administrativo” en el que ha convertido la gestión de la construcción del pantano de Mularroya.

-Su rechazo a comparecer para dar explicaciones por los temas competencia de su responsabilidad, tanto en las Cortes de Aragón como en el Congreso de los Diputados, a pesar de sendas peticiones formuladas por la representación de CHA en ambas instituciones.

-Y su marcha se produce sin darse un “carpetazo definitivo” a la amenaza del trasvase del Ebro. No se ha cerrado porque todavía está pendiente de aprobación el nuevo Plan Hidrológico en el que varias cuencas lo reclaman de nuevo.