Opinión

Comunicación

14/08/2019

Caprichitos del cargo

Julia Cortés Artigas

Por Julia Cortés Artigas

Concejala en el Ayuntamiento de Maella

El próximo jueves se cumplirán dos meses desde la celebración de los plenos de investidura en los diferentes ayuntamientos aragoneses de los que surgieron las nuevas corporaciones municipales. Desde ese momento, han sido constantes las subidas de sueldo que ciertos cargos municipales y comarcales de todo el territorio aragonés se han «auto aprobado», incluso antes de ponerse a trabajar, oiga. Y es que, a menudo, para triunfar en política se necesita una buena ración de morro, ambición y cinismo. Todo ello conjugado con una pizca de narcisismo y de creerse con derecho a tomar cualquier decisión porque yo lo valgo y punto. 

En mi pueblo, Maella, municipio de unos dos mil habitantes y que gestiona un presupuesto de algo menos de tres millones de euros, el equipo de gobierno no cobra, pero el señor alcalde, o quien quiera que haya tomado la decisión, ha pensado que sería buena idea ofrecer un teléfono móvil a cada uno de los concejales del Partido Popular para poder desempeñar las obligaciones que requiere el cargo. Y como un teléfono normalito no sirve para recibir whatsapps, meterse en internet para consultar documentos oficiales, o llamar a la brigada o al servicio de emergencias del 112, han decidido que lo mejor para el pueblo (no para ellos, no, no vayan a pensar eso) era la compra de seis teléfonos Iphone de última generación, dispositivos mayormente conocidos por su «reducido coste». Desde Chunta Aragonesista consideramos excesivo el gasto que supone la compra de estos seis teléfonos, ya que la carga de trabajo de los seis miembros que conforman el gobierno del PP, no es, ni de lejos, la misma. Sabemos que muchos ayuntamientos ofrecen a sus concejales tablets o ipads para poder manejar documentación oficial que se tramita a través de plataformas on-line y, así poder consultarla en cualquier reunión sin necesidad de llevar encima cantidades excesivas de papel. Nosotros no nos oponemos en ningún caso a que una institución adquiera las herramientas de trabajo que sus representantes necesiten para ejercer sus funciones, pero desde luego que sí nos parece lamentable que se despilfarre de manera innecesaria el dinero público. 

Sin embargo, ahora que lo pienso… igual sí que resulta una gran inversión y a partir de ahora es Siri la que elabora los presupuestos, rellena los impresos de solicitud de subvenciones o redacta los pliegos de condiciones. Siri, ¡alcaldesa!


Galería