Opinión

Comunicación

13/04/2020

Megaparque fotovoltaico Montesol

Chus López Navarro

Por Chus López Navarro

Concejala en el Ayuntamiento de Cuevas de Almudén

Unos días nos costó lo mismo que ahora sí, somos como los de la capital. Pero si en el bloque más pequeño del Rabal, viven más que en todos los pueblos de la Val. 

Normas nos pusieron y reclutados nos dejaron, en casa confiscados a nuestros mayores dejamos. 

La compra les llevamos, desde la ventana los saludamos, leña les llevamos. 

Dicen que lo peor casi ya pasó, pero bien saben ellos que están aquí, con los trabajadores y domingueros, más tarde llegó. 

No llegaron los hospitales nuevos, pero energías renovables todas nos llegaron. Verlas pasar, las vemos, como buitres muertos, lo mismo seremos. 

Buitres muertos en las sendas de cables que nuestros montes copan. 

Sendas llenas de metal que pocas son las aves que no morirán. 

Dicen que es de primera necesidad, construir un parque fotovoltaico y de trabajadores los pueblos llenar. Ningún sentido tiene, pero el negocio seguro tiene. 

Pues nada, nosotros en casa estaremos sin rechistar, ellos los hospedajes llenos y cuando los enfermos caigamos a Zaragoza nos llevarán. 

Tozuda soy, debe ser eso, en la cabeza no me entra ni me entrará, qué de aquí sus negocios van a cambiar y de vengan sus negocios montar. 

Trabajo dicen que darán, subcontratas que luego a su casa se irán, destrozan y se van. 

Pistas anchas, carreteras estrechas, lunares de evacuación pero sin inversión, torres nos dejan, para que presentemos que tenemos en la capital están y con la hiel nos dejan. 

Los que se van, el campo con sus manos trabajando, con paredes de piedra seca los campos llenaron, llenaron de añoranza a los que aquí nos quedamos de ver que otros su trabajo esquilmaron. 

Añoranza se mueven los que están detrás vendrán y en el solo encontrarán molinos y placas. 

Pues no, no es de primera necesidad un parque fotovoltaico montar y los pueblos ahora llenar. 

A los que fuera de la píldora, fuera de ellos y si ellos vienen no pueden menos los que de aquí no son hijo. 

Falacias son las palabras con la que nos agasajan.

Alto y claro les digo, más molinos no quiero, ni placas ni patrañas.


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