CHA denuncia que el recrecimiento del embalse de Yesa va camino de convertirse en otro Jánovas

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El diputado Joaquín Palacín, y el portavoz de la asociación Río Aragón, Miguel Solana, han denunciado hoy en Huesca la injusticia que supone la tercera fase de expropiaciones del recrecimiento de Yesa, que en el caso del municipio de Artieda afecta a 182 hectáreas, reduciendo de forma drástica las tierras de cultivo, que se convertirán en caso de llevarse a cabo el recrecimiento, en época de estiaje, en un “paisaje lunar”.

Para el diputado de CHA “toda expropiación forzosa debería tener como objetivo el minimizar los efectos negativos de esta, y por eso no se entienden las prisas de la Confederación Hidrográfica del Ebro para expropiar unas tierras en este momento cuando el proyecto de recrecimiento está en entredicho dada la inestabilidad de las laderas en las que se asentaría la presa, pese a los 25 millones de euros que ya se han gastado en desmontarlas e intentar estabilizarlas, con poco éxito por cierto”.

Palacín considera que “podemos volver a encontrarnos con un nuevo Jánovas, unos afectados a los que se les ha privado de su medio de vida, y una obra hidráulica que quede empantanada y sin poderse ejecutar después de haberse dilapidado decenas de millones de euros cuando vivimos momentos en los que se recorta en servicios esenciales como la sanidad o la educación”.

Para Miguel Solana, “el único objetivo de la CHE es intentar mantener una falsa realidad mediante una huida hacia adelante, aunque ello suponga más dolor para los afectados, y todo ello de forma discrecional, ya que en Artieda se expropian tierras hasta la cota 520, cota de coronación de la presa, y en Sigües se expropia a cota 514 que sería la cota de máxima avenida, que es usada como referencia para salvar las casas del pueblo o reponer infraestructuras de abastecimiento”.

Es, en cualquier caso, una decisión claramente inconsistente ya que, ante una situación extrema, quienes preferentemente debieran estar libres de inundación debieran ser las viviendas e infraestructuras básicas, y la inundación de campos sería un mal menor. Así mismo, hay que poner también de manifiesto que, a fecha de hoy, ni siquiera existe proyecto aprobado para el tramo de autovía Sigüés-Tiermas, imprescindible para dar alternativa a una infraestructura fundamental como es la carretera N-240, que se encuentra amenazada por inundación exactamente igual que las fincas. Por todo ello a este proceso expropiatorio se le va a contestar en los juzgados, trasmitiendo una oposición frontal, como no puede ser de otra manera.

Solana “considera lamentable que se normalice el sufrimiento, cuando lo que está ocurriendo es que a un pueblo de Aragón se le está privando de sus medio de vida”.