CHA reclama al Gobierno de España que escuche las demandas de los agricultores y rectifique en su intención de mantener los derechos históricos en la PAC

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Joaquín Palacín, presidente de CHA, exige un reparto más eficiente de las ayudas que favorezca a las explotaciones familiares, impulse la igualdad de género y contribuya a un rejuvenecimiento del sector

El presidente de Chunta Aragonesista, Joaquín Palacín, ha destacado el éxito de la manifestación convocada este viernes para defender a la agricultura profesional y exigir la eliminación de los derechos históricos, y ha reclamado al Gobierno de España que escuche las reivindicaciones de los agricultores para modificar su propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC).

“El Gobierno de España PSOE-Podemos-IU debe escuchar a los pequeños agricultores aragoneses en lugar de a lobbys y grandes propietarios”, reclama Palacín, quien insiste en la necesidad de “eliminar los derechos históricos e impulsar la redistribución de las ayudas para que realmente lleguen a los agricultores profesionales que viven de sus explotaciones familiares, asociaciones o cooperativas”.

La postura de Aragón, suscrita por los grupos parlamentarios en 2018 y ratificada este mismo año, defiende a la agricultura profesional, el modelo familiar y la eliminación de los derechos históricos. Para Chunta Aragonesista, esta es la mejor forma de apoyar al mundo rural y luchar contra la despoblación.

El presidente de CHA considera que “el modelo actual de la PAC genera desigualdad y despoblación”, y apuesta por apoyar de forma directa “a la agricultura familiar profesional sostenible, vinculada a un mundo rural vivo que impulse la igualdad de género y el rejuvenecimiento del sector”.

Palacín señala además que “la nueva PAC debe afrontar de manera más justa y eficaz la grave brecha de renta que sufren las personas que viven de la agricultura y la ganadería, concentrando el grueso de las ayudas en un modelo familiar gravemente amenazado”.

Por estos motivos, Chunta Aragonesista considera imprescindible la completa y definitiva supresión de los derechos individuales, así como las referencias históricas que regulan la aplicación vigente de las ayudas directas a partir de 2023, con el objetivo de poner fin a un modelo que permite cobrar subvenciones a propietarios de tierras sin necesidad de cultivarlas o criar ganado.