YUSTE, el único diputado aragonés que reclama un referéndum sobre el modelo de Estado

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El diputado de CHA por la Izquierda de Aragón, Chesús Yuste, ha dado el SI a la enmienda a la totalidad del Grupo Parlamentario de la Izquierda Plural al Proyecto de Ley Orgánica por la que se hace efectiva la abdicación del Rey Juan Carlos I de Borbón, con la que se reclamaba la puesta en marcha , en el plazo de tres meses, de la celebración de un referéndum consultivo sobre la forma política del Estado con la disyuntiva monarquía o república, conforme a lo dispuesto en el art. 92 de la Constitución. Además se pedía también con esta propuesta que ha sido rechazada por los votos de PP, PSOE y UPyD que “en el supuesto de que el resultado del referéndum previsto en los artículos anteriores fuera favorable al cambio en la forma política del Estado, se procederá, en el plazo de tres meses, al inicio de una reforma constitucional conforme a lo dispuesto en el art. 168 de la Constitución y, en su caso, la apertura de un proceso constituyente.» Chesús Yuste considera que con su voto quería mostrar que es “necesario escuchar la voz del pueblo”. El diputado aragonesista entiende que “la renuncia del Rey llega tarde. Llevamos décadas asistiendo a una ola imparable de desprestigio de la Corona (las actividades ilegales del yerno del rey, la tentación de taparlo todo desde la Zarzuela, los negocios paralelos del rey, su relación inexplicada con una comisionista internacional llamada Corina, el escándalo de Botswana y la caza de elefantes, etc.). Su degradación forma parte de la decadencia del sistema político emanado de la Transición, junto a la crisis del bipartidismo, la falta de credibilidad del sistema o el descrédito de la propia inaplicación de los mecanismos democráticos previstos en la Constitución” Chesús Yuste añade: “La inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas no votó la Constitución y no entiende las renuncias mutuas que se hicieron en aras del consenso de 1978, igual que no entiende que los derechos allí consagrados no sean exigibles ante los poderes públicos (vivienda, trabajo.). Estamos hundidos en el fondo de una crisis política e institucional de gravedad y hace falta abrir un nuevo proceso constituyente, si queremos que no siga agigantándose la brecha que separa a representantes y representados. Por eso, no basta con sustituir automáticamente a un rey por su heredero. Queremos votar. Queremos que el pueblo, que, recordémoslo, es el único soberano, decida en las urnas qué forma de estado quiere: monarquía o república. Ya somos mayores de edad como para poder debatir sobre eso sin tabúes y para decidir libremente”, concluye el diputado aragonesista.