CHA lamenta que el Gobierno de España “cierre las puertas” a la negociación de los remanentes municipales con las alcaldías de los ayuntamientos

CHA lamenta que la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, “cierre las puertas” a cualquier intento de negociación con las alcaldías sobre el uso de remanentes de los ayuntamientos aragoneses.

Miguel Jaime, Secretario Política Local de CHA, afirma: “Una reforma de este calado necesita del acuerdo, de un consenso mayoritario y del respaldo de los principales afectados: los municipios. Sin embargo, el Gobierno de España se empeña en proseguir con un procedimiento parlamentario que no tiene asegurado ni la primera votación en el pleno del Congreso, además de la demora en el tiempo que puede producirse, con unas negociaciones complejas, dado el amplio rechazo que ha supuesto esta propuesta en la mayoría de los partidos políticos”.

El Secretario de Política Local continúa: “No debemos dejar a ningún ayuntamiento aragonés atrás”- CHA recuerda que Las administraciones locales aragonesas disponen en la actualidad de unos recursos, en torno a 700 millones de euros, de remanentes acumulados tras años de resultados positivos en sus liquidaciones presupuestarias, pero estos fondos no pueden usarse fruto de la “política del candado” de Montoro y M. Rajoy porque sigue vigente la ley que “encorsetó económicamente” a los consistorios. Sin embargo, lejos de “buscar la llave” para abrir esa vía, el actual Gobierno de España ha aprobado un Decreto-ley 17/2020 sobre el uso de estos remanentes de los ayuntamientos y diputaciones que desde CHA calificamos de inaceptable, ya que cercena la autonomía local, obligando a estas entidades locales a prestar ahora su dinero para poder utilizarlo en un futuro con las condiciones y plazos que establezca el Gobierno estatal.

Miguel Jaime concluye: “Las entidades locales aragonesas llevan años siendo ejemplo de buena gestión, pero desde el Gobierno de España se les sigue tutelando, y el colmo es que ahora tengan que financiar al Estado para que se les permita usar su remanente sólo en las materias que el ejecutivo decida, y para que en “Madrid” equilibren sus cuentas con el dinero de los municipios”.