CHA muestra su satisfacción ante la DIA negativa para la instalación de una macrogranja de vacuno de 20.000 plazas en Torralba de Aragón

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David Félez, coordinador del Rolde de Medio Ambiente de CHA aplaude la resolución del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental ante la que hubiera sido “una de las explotaciones ganaderas más grandes de Europa, representante de un modelo ganadero que es incompatible con las pequeñas y medianas explotaciones familiares y el desarrollo sostenible”

CHA quiere manifestar su satisfacción ante la reciente publicación de la resolución del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) por la que se descarta el proyecto de instalación en Torralba de Aragón de una explotación ganadera de cebo de vacuno de 20.000 plazas.

David Félez, coordinador del Rolde de Medio Ambiente de CHA, recuerda que “a principios de 2021 ya alertamos de esta amenaza que suponía este proyecto de macrogranja que con el consumo de agua, 307.000 m3 anuales, y la aportación de nitratos, 73.000 m3 de estiércol anuales, iba a hipotecar la posible instalación en el futuro de explotaciones familiares en el municipio de Torralba de Aragón, y en el de Tardienta, ya que el mismo está a menos de 100 metros de la pretendida ubicación, y otros próximos, Senés de Alcubierre, Robres, Torres de Barbués, Barbués y Almuniente”.

Félez pone de manifiesto “el importante papel de los ayuntamientos al alegar en relación con el perjuicio para el desarrollo socioeconómico de estos municipios al limitar la implantación de otros proyectos de interés, y el perjuicio a otras actividades económicas relacionadas con el turismo rural y la hostelería, así como deterioro de las infraestructuras viarias de la zona ante el aumento del tráfico pesado para el transporte, y el aumento de la emisión de gases de efecto invernadero”.

Por todo ello la declaración de impacto ambiental incompatible, se basa en el informe de la Confederación Hidrográfica del Ebro que no autoriza la toma de aguas propuesta para el suministro hídrico a la explotación ganadera, y en consecuencia resulta inviable, además de dificultar el cumplimiento de los objetivos de calidad de las aguas del actual Plan Hidrológico de la Demarcación del Ebro, aumentando de forma notable las emisiones difusas a la atmósfera por la cría de animales, la gestión de estiércol y el incremento de gases de efecto invernadero por el tránsito de vehículos pesados con importantes efectos medioambientales negativos.

“La solución para nuestros pueblos no pasa por llenarlos ahora de macro explotaciones y envenenar sus tierras y aguas, la solución pasa por desarrollar proyectos que fijen y atraigan población, pongan en valor su patrimonio cultural y medio ambiental, respetando al medio ambiente”, ha concluido Félez.