CHA pide al concejo oscense colaboración permanente con el Círculo Republicano “Manolín Abad” de Huesca para facilitar los proyectos pendientes

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Para Sonia Alastruey, “el acondicionamiento, puesta en valor y difusión del Cementerio de Las Mártires y de quienes allí están, así como la localización de las cuatro fosas de las dieciséis personas asesinadas en 1938 enterradas en el entonces cementerio provisional, deben de ser proyectos de ciudad”

Chunta Aragonesista sigue con su proceso participativo de escucha y encuentros con el tejido social oscense para elaborar el programa electoral para las Elecciones Municipales de 2023.

Ayer tarde, Sonia Alastruey, candidata a la Alcaldía, acompañada por César Ceresuela, presidente de CHA-Plana de Uesca, visitaron la sede del Círculo Republicano “Manolín Abad” de Huesca, donde mantuvieron una reunión con una representación de sus miembros.

En la misma, se puso de manifiesto que es necesaria una coordinación constante con el Ayuntamiento de Huesca y una mayor receptividad por parte del equipo de gobierno municipal a la hora de facilitar el desarrollo de los numerosos proyectos que pretende impulsar el CRMAHU, empezando por el acondicionamiento, puesta en valor y difusión del Cementerio de Las Mártires y del mausoleo republicano existente en este lugar y de quienes allí están enterrados.

Los representantes del CRMAHU explicaron a la candidata de CHA a la Alcaldía la necesidad de localizar las fosas de dieciséis personas asesinadas en 1938, enterradas en el cementerio provisional de Las Mártires de Huesca, cuatro fosas que podrían conservar los restos de estas personas represaliadas.

Alastruey agradeció especialmente al CRMAHU que fueran quienes impulsaron la construcción del Monumento a los Mártires de la Libertad, inaugurado el 12 de diciembre de 2014, ejemplo de la imprescindible colaboración entre el ayuntamiento oscense y el Círculo Republicano “Manolín Abad”, monumento donde se rinde homenaje a las 545 personas asesinadas por los franquistas en nuestra ciudad entre julio de 1936 y enero de 1945, “y que supuso un hito sin precedentes para Huesca, en la dignificación de quienes sufrieron la represión, la cárcel, el exilio y la muerte”.