CHA propone en las Cortes un acuerdo para apoyar que se “cierre definitivamente” la central nuclear de Garoña

Spread the love
El orden del día del pleno de las Cortes de Aragón ha incluido, para su debate y votación en el pleno del próximo jueves, 21 de abril, una proposición no de ley de CHA para reclamar el “cierre definitivo de Garoña”. 
Carmen Martínez, Diputada de CHA, será la encargada de defender esta propuesta y espera que “por coherencia” salga aprobada de forma mayoritaria. “Sabemos que el PP está prácticamente solo en la defensa de la continuidad de esta central nuclear. Por este motivo traemos esta iniciativa para sumarnos a las múltiples voces que están reclamando el cierre definitivo de Garoña”.
“Estamos a favor de un modelo energético con un peso fundamental de apoyo a las renovables, sostenibles y limpias y por aplicar criterios de precaución ante el potencial problema que puede suponer el mantenimiento de una central en las condiciones en las que se encuentra”, aclara la diputada. 
La exposición de motivos de la iniciativa de CHA explica: 
La central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) fue inaugurada en 1971, habiendo expirado en julio de 2009 su permiso de explotación y habiendo cumplido sus cuarenta años de vida útil en 2011. Se trata de una instalación obsoleta, que presenta, según informes técnicos, graves problemas en sus sistemas de suministro eléctrico, refrigeración y contención. Su diseño es gemelo del primero y más antiguo de los cuatro reactores nucleares accidentados en Fukushima (Japón) en marzo de 2011. En julio de 2009, a instancia de la compañía propietaria de la central Nuclenor (constituida a partes iguales por Endesa e Iberdrola), que presentó la documentación necesaria para solicitar la extensión de su vida útil diez años más (hasta 2019), y previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear, se aprobó la prórroga de explotación de la central durante cuatro años más, hasta el 6 de julio de 2013. 
Según ha reconocido el propio Consejo de Seguridad Nuclear, la central de Garoña sufre un proceso de agrietamiento múltiple por corrosión que afecta a diversos componentes internos de la vasija del reactor (el verdadero corazón de la central nuclear, donde se alberga el combustible de uranio: el núcleo), lo que compromete seriamente la seguridad de la instalación. 
La incertidumbre acerca de su seguridad afecta por tanto a varias poblaciones del entorno y también a las comunidades de la cuenca del río Ebro. Además hay que recordar que una vez que la Directiva 2014/87/Euratom, que modifica la Directiva 2009/71/Euratom del Consejo, se incorpore al Derecho estatal, la Comisión Europea deberá velar por que los marcos estatales que requieren la seguridad de una instalación nuclear sean reevaluados al menos cada diez años. Y que la citada Directiva también establece que las revisiones temáticas por homólogos centradas en cuestiones específicas relacionadas con la seguridad tengan lugar cada   seis años. Así como que los reguladores estatales -reunidos en el Grupo Europeo de Reguladores de la Seguridad Nuclear (ENSREG)- han acordado seleccionar como tema común objeto de examen en el primer ejercicio que comenzará en 2017 las cuestiones de envejecimiento relacionadas con el funcionamiento a largo plazo. Sin embargo, según se ha hecho público el actual Gobierno de España, está valorando la posibilidad de establecer una prórroga del funcionamiento de esta instalación. 
Dado que no compartimos el modelo de energía nuclear, dado que apostamos por proyectos energéticos sostenibles, renovables y limpios y dada la necesidad de introducir el principio de precaución ante la precariedad en la que se encuentran las instalaciones actuales de la central nuclear de Santa María de Garoña presentamos esta iniciativa: 
Por estas razones la parte dispositiva de la propuesta expone: 
“Las Cortes de Aragón acuerdan: 
– Dirigirse al Gobierno de Aragón para que reclame  al actual Gobierno de España, en funciones, que paralice cualquier proceso destinado a la renovación del permiso de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña y tome las decisiones pertinentes destinadas a lograr el proceso de desmantelamiento de la misma, bajo la supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear, elaborando y poniendo en marcha un plan que concluya con el cierre definitivo de esta instalación”.