Charradica en Arándiga

Llegamos a Arándiga en una mañana soleada del mes de enero, al corazón del pueblo que es en lo que se está convirtiendo “el trinquete” (antiguo frontón), el cual se ha convertido en una obra de arte creada por los artistas de Chodes de Teatro Bobó. Este mural preside uno de los rincones con mayor encanto del pueblo, donde encontramos La tiendica de Arándiga que ejerce un influjo mágico desde hace un poco más de un año. Conserva el encanto de la tienda de ultramarinos de toda la vida e incorpora la belleza y modernidad que le dan Irene e Iñaki tras reformar el local que ocupó la carnicería de Carmen Grima y Ernesto Galindo desde 1969 que ya era continuador de la que regentaban sus padres Josefina Cabello y Miguel Galindo desde 1949.

Nos recibe el alcalde, Dabi -al tiempo que nos confiesa que fue su hijo quien le sugirió la idea de pintar el trinquete del que seguimos hablando al verle- junto a Irene, concejala responsable de Cultura y Festejos,  Pilar, maestra ya jubilada y Pilar y Ambrosio, que están muy implicados en actividades culturales y en especial en la biblioteca, que es el lugar del ayuntamiento donde nos reunimos junto a Rafael, tercer miembro del equipo de gobierno.

CHA gobierna en Arándiga desde hace varios años, y tras las elecciones de mayo de 2023, la candidatura de CHA que encabezaba Dabi fue la más votada de nuevo. Desde entonces Irene y Rafael asumen junto a Dabi todas las competencias municipales, ya que aunque contaron con el voto favorable del único concejal del PSOE, éste no forma parte del gobierno.

Trabajan con mucha ilusión y la mirada puesta en el desarrollo del municipio, teniendo muy claro que la cultura es uno de los pilares de su gobierno y por ello andan pensando en cómo dinamizar la biblioteca como uno de los lugares de referencia del pueblo. Y es que, recientemente se ha creado un Club de Lectura, llamado “La Charradica” que ha tenido un gran éxito entre los vecinos. Es por eso, que también quieren crear un club de cine usando un salón del ayuntamiento como sala de proyecciones.

Recientemente han recibido la aprobación de una subvención solicitada al MITECO con la que desarrollarán el proyecto “Quédate en Arándiga”, cuyo objetivo es fijar población al tiempo que cuidar la presencia de jóvenes y mayores. Además, el equipo de gobierno trabaja en la creación de un puesto de trabajo para una persona dinamizadora de un club de mayores y otro club de jóvenes que pueda asumir las funciones de bibliotecaria (ya que actualmente no cuenta con personal fijo contratado). Pretenden prevenir la soledad no deseada y plantear actividades que fijen población y que los más jóvenes puedan tener recursos y alternativas a la marcha del pueblo en cuanto a ocio se refiere. En esta misma línea participan junto a otros 9 ayuntamientos  -El Frago, Arándiga, Isuerre, Luesia, Fuencalderas, Biscarrués, Fago, San Chuan de Plan y Petilla de Aragón-. en el proyecto “Casas plenas” que lidera el ayuntamiento de El Frago.

Con cargo al plan PLUS van a realizar proyectos relacionados con Deportes y con Cultura, creándose en este año 2024 una pista de pádel, una reivindicación ansiada por una parte de la población, al tiempo que acometen también trabajos de señalización urbana que también es una carencia que sufre el municipio.

Tras la reunión en la que compartimos la información del funcionamiento del ayuntamiento, recorremos el pueblo, visitando en especial los rincones con encanto que quienes nos acogen nos muestran con orgullo. “Aquí se rodó la película “Réquiem por un campesino español”, nos dicen mientras bajamos la cuesta que nos conduce a la Ermita que en octubre de 2023 acogió una exposición temporal del artista intencional Yann Leto, y que es un edificio municipal que quieren mejorar como espacio cultural multiusos.

Recorriendo la parte más alta del pueblo van saliendo a nuestro paso rincones con encanto ganados a la desidia y a la ruina. Porque también de eso hay entre las callejuelas que recorremos mientras David, Irene, Ana Pilar, y todas las personas que nos acogen nos van contando sus preocupaciones, ya que algunas casas se van a caer irremediablemente. Nos llama la atención que las casas en Arándiga tengan nombre de mujer y nos explican que es una tradición reciente. Salen a nuestro paso  Casa La Yarga, Casa Luisa, Casa Nitacalma….las que están recuperadas o mantenidas. Y otras tristemente se van cayendo o deteriorando hasta caerse o amenazar con hacerlo.

Y es que, las costumbres vecinales van cambiando y al tiempo que Arándiga se convierte en un lugar con más y más encanto gracias al trabajo y al esfuerzo de los vecinos y vecinas, hay algunas casas que ya no tienen ni herederos conocidos o si los tienen no quieren o no pueden hacerse cargo de las casas que les vieron nacer o vivir en ellas. Hay excepciones, como aquellos que mantienen y rehabilitan sus casas y se quedan a vivir en ellas, dándoles una nueva vida. Otros eligen venir a vivir al pueblo, comprando y rehabilitando una casa en la que ahora cumplen sus sueños de estar en un lugar tranquilo y con una red social cercana. Ese es el caso de Irene y su pareja, que dejaron el ritmo de vida agitado en Zaragoza (aunque todavía mantienen allí su actividad) para regresar al pueblo a vivir en un lugar con personalidad y que también tiene nombre de mujer: Casa Irene.

La naturaleza ayuda y desde uno de los rincones que Irene y su pareja han creado se ve la sierra para mostrarnos que lo importante para que los pueblos tengan belleza es educar la mirada, además de hacer urbanismo sostenible, que es en lo que trabaja el equipo de gobierno. Puesto que si las calles no tienen encanto -dicen David e Irene al unísono- por mucho que se hagan aceras o se pongan losas de cemento no serán más bonitas para recorrerlas o para vivir en ellas.

Un buen ejemplo es la familia Galindo que continúa la tradición de la transformación alimentaria con sus Quesos Galindo, marca de un queso de alta calidad que degustamos tras conocer las instalaciones en las que transforman la leche de sus propias ovejas, pues defienden un negocio familiar ya que ellos mismos realizan todo el ciclo integral del queso: desde el cultivo de los pastos en los que comen sus ovejas, hasta el etiquetado final de los quesos que llevan el apellido familiar y la venta a través de distribución cercana. Sin duda Carmen y Ernesto estarán bien orgullosos de su hijo y de su nieto que continúa dando de comer al pueblo y comarca como hicieron ellos con los productos de la matacía, pues sus morcillas y longanizas ya eran famosas en la redolada. Y como colofón, el vermú que compartimos en la Tiendica con los quesos Galindo, unas auténticas joyas culinarias de la comarca del Aranda.

El equipo de gobierno está empeñado en hacer que su pueblo sea un lugar feliz y lleno de encanto donde vivir en armonía. Y por todo lo visto y recorrido, damos fe de que lo están consiguiendo.

Finalizamos la visita compartiendo  comida con un magnífico arroz de pato que David Romeo ha preparado para celebrar nuestra visita y en la que aún podemos comer los últimos tomates de la temporada y la achicoria del hortal de Jesús y Ambrosio. Nos vamos muy contentos por la acogida recibida y por comprobar que en Arándiga hay un magnífico grupo de personas que aman su pueblo y su entorno con mucha pasión.

 

 

 



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