Tras los pasos bujaralocinos de Durruti

“Han llovido 40 litros, pero aún tiene que llover más; que esta tierra estaba muy seca, y si no llueven otros tantos cuanto antes el tempero, con el buen tiempo que está haciendo, se pasará pronto”.

Así comienza la charrada en el Bar Las Sabinas de Bujaraloz con nuestros compañeros de CHA, Chusé Rozas, concejal de Festejos y Patrimonio, Miguel Ángel Escanilla y Carmelo Lorente.

Y es que Miguel Ángel, es agricultor, y tiene el agua a flor de piel. O mejor dicho,  la preocupación por el agua. Y es que  este lugar de los Monegros, -dice Miguel Ángel con insistencia- el lugar de Aragón en el que menos llueve. Por eso no es raro que el agua sea un motivo de inquietud permanente. Cultiva cebada, panizo palomitero y panizo del gordo además de otros cereales.

Un poco antes nos hemos encontrado en la Plaza Mayor con Chusé, en la puerta de su casa, donde finalizaremos el paseo por el pueblo tres horas más tarde en el mismo lugar que fue -aunque no haya nada que lo indique-, cuartel general de Buenaventura Durruti en los primeros años de la contienda civil tras el golpe de estado fascista.

Pero volvamos al principio de nuestra ruta en Bujaraloz.

Carmelo Lorente viene eufórico, y con una energía que le sale a borbotones desde las primeras palabras. Ya nos han advertido que el que sabe de aguas es él. Pues no en vano es el secretario del Sindicato de Riegos y es quien más entiende de la materia. En unos meses se va a jubilar y ya le han dicho que del sindicato no se jubila aún. Es quien más controla así que te tienes que quedar un tiempo más, para dar un buen testigo a quien coja las riendas en tu lugar.

“En tres meses adquiero la libertad”, nos dice Carmelo mientras hacemos un corro en torno a dos mesas que Chusé coloca en un rincón del bar, junto a la ventana. En el mismo lugar en el que antes había una oficina de un banco que se trasladó a otra ubicación, y que ahora se ha convertido en el bar Las Sabinas.

Pronto voy a trabajar por hobby y no por obligación como hasta ahora. Luego iré a trabajar los sábados pero porque a mí me dé la gana. Y en lo mío. Y es que cosas que hacer no le van a faltar. Carmelo es el Mayoral del Danze de Bujaraloz, además de ser el secretario del Sindicato y está implicado en el Festival de Cine de Bujaraloz. Carmelo es una de esas personas imprescindibles de los pueblos, a las que tanto hay que agradecer por su implicación por la cultura, en la agricultura,  por los vecinos, por la política y hasta por el deporte, nos insiste.

Como imprescindible es Chusé, nuestro concejal, compañero de muchas andanzas desde hace mucho tiempo. Gaitero, concejal de festejos y de patrimonio en la actualidad, ha sido ya concejal en 3 mandatos y hace 4 con el actual. Y aunque no está en el equipo de gobierno, su generosidad es mucha, ya que aunque gobierne el PSOE con mayoría absoluta con Darío Villagrasa a la cabeza, Chusé adquirió la responsabilidad y el compromiso de ser el garante de una cultura activa donde el patrimonio sea también una piedra troncal de su gestión en el ayuntamiento. Y es que en Bujaraloz ha sido habitual que aunque no se forme parte del equipo de gobierno se asuman delegaciones.

Inconfundible con su melena y su barba que ya peina canas, Chusé conserva una sonrisa siempre permanente y un brillo enérgico y entusiasta en su mirada por trabajar por su pueblo desde los diversos lugares en los que está. Estais hablando con el presidente del Club de Fútbol de Bujaraloz -nos dice mientras compartimos el primer café de la mañana-, en el que Miguel Angel y Carmelo están también en la junta directiva, por lo que también en esta conversación vamos a hablar de fúbol, con Chusé que también fue jugador en sus buenos tiempos, como suele decirse. Ahora los tres marcan en el Bujaraloz. Y no goles precisamente. Los tres marcan el campo, las líneas. Y hacen lo que haga falta por sacar adelante el club, no son los únicos pero son de los más implicados.

 

-Ahora estamos en segunda regional. En el sitio en el que disfrutamos, que en una categoría más arriba estaríamos sufriendo primera regional, no estaría tampoco mal.

El mayoral es el que manda en el danze. En éste y en todos, aunque sea algo simbólico, sonríen Carmelo y Chusé. Implicados desde su recuperación a finales de los años 80 del siglo pasado. En el danze participan cinco cuadros de cuatro danzantes, junto al capitán moro y al rabadán que es el que hace la parte más cómica y el mayoral. Todos juntos representan la pastorada -la representación teatral- y el pasacalles con los gaiteros. Uno de los bailes más simbólicos es el “Degollau” que se baila con espadas, y que cuenta a las claras quien gana y quien pierde en el danze.

-Algún año podían ganar los moros, que siempre ganan los mismos -dice Carmelo-.  Y eso que los moros entran en escena siempre precedidos de unos petardazos muy gordos, que parece que van a acabar hasta con la fiesta misma. Pero luego… nada.

Nos cuenta Chusé que en este danze siempre hubo gaitas de boto. Y tan es así que el 4 de agosto unos días antes de las fiestas que son para San Agustín y ese día se celebra el baile de la gaita y se eligen a las damas y sus acompañantes pues en Bujaraloz hace mucho tiempo que también los chicos tienen protagonismo en esta función. Y que luego lo serán a finales de Agosto, para San Agustín, el día 28.

Carmelo, Miguel Angel y Chusé van desgranando los temas más interesantes del pueblo en un diálogo en el que no queda un instante para el sosiego, ya que a los tres les pueden las ganas de hacer cosas y de mejorar su pueblo. Y en estas que Miguel Angel va a buscar a Juan Tella, compañero de CHA de Sariñena, que está trabajando en Bujaraloz y que descansa un rato de la faena en la que trabaja para echarse un café con nosotros.

Disfrutamos y aprendemos juntos, ya que es más el saber y la inteligencia colectiva que lo que cada uno sabe por separado. Ya estamos todos, dice alguien, aunque echamos de menos al resto de compañeros/as del grupo de Bujaraloz que a estas horas de la mañana están trabajando o en sus quehaceres.

En el Ayuntamiento las cosas están tranquilas, hay una división de funciones y concejalías aunque al no estar en el gobierno, esa libertad de opinión y de negociación es permanente, dado que hay cuestiones que hay que empujar desde todos los lugares al unísono.

Como la necesidad de contar con una  sala polivalente.  En el solar contiguo al instituto y al colegio, dado que no hay instalación deportiva para el IES, y aunque se consignó en el presupuesto no se ha ejecutado a pesar de que había un acuerdo entre el ayuntamiento y la dirección general de Educación del gobierno de Aragón en el anterior mandato. Pero a pesar de estar consignado en el presupuesto de 2024 del Gobierno de Aragón, la incertidumbre de su construcción es cada día mayor. Quizás haya que movilizarse para exigir su construcción porque es una necesidad imperiosa y no se puede pasar sin él. Y más cuando el ayuntamiento iba a participar en su cofinanciación.

Aunque si hay algo que inquieta y mucho es el estado del transporte público dado que no hay una frecuencia adecuada de autobuses. Desde hace un tiempo el ayuntamiento financia los viajes en taxi para asistir a los hospitales de hasta Zaragoza, dado que no hay buena combinación de transporte de viajeros. Se espera que la nueva concesión del mapa de transporte de viajeros de línea regular mejore la situación.

Nos encaminamos hacia la casa-palacio de Torres Solanot, del s. XVII. Sus propietarios donaron una parte al Gobierno de Aragón en los años 90 y, posteriormente, el Gobierno de Aragón lo cedió al ayuntamiento de la localidad. Hace poco han finalizado las obras de acondicionamiento de la planta primera, creándose un espacio coworking en la que están ahora 5 estudiantes universitarias que nos miran sonrientes contentas de tener un espacio tan bonito y acondicionado y tan util para poder estudiar. No han tenido el mismo acierto en el salón de actos que funciona también como sala de proyección pues aún necesita alguna mejora en enchufes y cableados, aun a pesar de que sea una sala de actividades diversas en la que se han dejado los maderos del techo a la vista en una agradable combinación de modernidad y antigüedad.

En la planta calle, visitamos la biblioteca municipal, que está en lo que serían las antiguas cuadras del edificio y en la restauración se conservó el aspecto señorial de la casa y por tanto tiene un aspecto muy característico dentro de un edificio nobiliario.  La biblioteca abre dos días a la semana, ya que su bibliotecaria, María Jesús Galindo, tiene unas pocas horas contratadas para prestar el servicio muncipal. Aunque la encontramos un poco desordenada, está plenamente justificado ya que se están realizando obras de saneamiento de la humedad de la fachada. Nuestros compañeros se muestran críticos con la elección de la piedra exterior, ya que no es del mismo tipo de piedra arenisca y calidad que las existentes, pues el resultado final va a llamar la atención pero para mal, dicen con vehemencia.

Casi al tiempo de irnos, atravesando el arco de la calle Santa Ana aparecemos cruzando la calle frente a la casa que fue el cuartel general de Buenaventura Durruti, y mirando hacia la fachada, Chusé nos anuncia que este año algo harán para mostrar la memoria de tan insigne y significativo protagonista a comienzos de la guerra civil y en la lucha contra el fascismo. Y más en estos tiempos en los que otros quieren que se nos borre la memoria. Y es que hasta hace no mucho tiempo en la fachada donde vivió Durruti estaba la placa que así decía:

Recuerdo de Bujaraloz al Valiente Buenaventura Durruti, “En esta casa instaló su cuartel general el día 26 de junio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”

Frente a la plaza, la casa solariega con las ventanas pintadas en amarillo, que “preside” la plaza y que es contigua al arco que conduce hacia la iglesia y hacia el casco más antiguo de la localidad, también fue cuartel general de Durruti. En el arco y a lo largo del recorrido de los despertadores del día de la fiesta de San Agustín, del  28 de agosto, se instalaron unas placas de cerámica con los versos que se recitan por los asistentes. Unos versos que narran un tiempo y unos acontecimientos que, a fuerza de repetirlos, se quedan en el subconsciente de los bujaralocinos y bujaralocinas.

Las huellas de Durruti nos han servido de itinerario para recorrer Bujaraloz de la mano de los compañeros de CHA-Monegros deseando regresar de nuevo a este lugar que comparte  su identidad con el Alto Aragón a pesar de su ubicación en las tierras de la frontera monegrina de la provincia de Zaragoza.

EN LA ATALAYA DE LA ALMOLDA

A la salida de Bujaraloz, nuestros pasos a lomos de un rocín de gasoil nos llevan hasta La Almolda, y a su atalaya, la ermita de Santa Quiteria nos atrae como un faro a un marinero entusiasta de navegar hacia lo desconocido y hacia un lugar que nos sorprende entre sus callizos y carreras dedicadas, a La Peña, al Temple o al Mercado. Las calles de La Almolda están desiertas, las vecinas que esperaban a la puerta del Ambulatorio ya se han ido a comer y tan sólo hay dos albañiles a pleno sol que están arreglando el muro que hay en la plaza del Ayuntamiento y que nos saludan con alegría, contentos de que unos paseantes les saquen de sus tareas cotidianas.

En La Almolda sorprenden los portones que hay en las casas, y que nos remiten a días en los que eran muchos los vehículos grandes que se guardaban en los garajes. En alguno de ellos vemos vehículos, cosechadoras y empacadoras que esperan su momento para salir en verano a hacer las faenas a los grandes campos que desde lo alto de la ermita se pierden en el horizonte en un paisaje festoneado ahora de una combinación de verdes y marrones que crean un patchwork agrícola, digo de contemplar por unos viajeros que nos mostramos satisfechos por lo vivido hoy y que nos encomendamos a venir a este lugar que seguro es destino de alguna de las romerías a San Urbez y Santa Quiteria a quienes están dedicados unos versos a la entrada del recinto que alberga la ermita, pues está bien equipado con mesas para muchos comensales y hasta dos chimeneas donde hacer buenas brasas.

 

 

 

 

 



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